Por Ronald
Holt Nota: Este artículo fue adaptado de una publicación que se hizo en el foro de discusión. Después de que los graduados completan el taller básico de La Flor de la Vida y aprenden las 17 respiraciones del Mer-Ka-Ba, ellos hacen generalmente la misma pregunta: ¿Pueden hacer la respiración 18 (proporcionada por el Ser Superior), dejar la tercera dimensión y regresar nuevamente aquí en tercera dimensión? Más que cualquier otra cosa en este mundo de retos, la meditación y sus fructíferos resultados (la apertura del corazón), trae un resultado más positivo y constructivo para ustedes y para todos a su alrededor que casi cualquier otra herramienta. Sí, ustedes pueden hacer la respiración 18 y regresar al plano tridimensional sobre el que ahora existimos. Qué tanto tiempo permanezcan en los otros planos de experiencia, es una pregunta que solo ustedes y su Ser Superior pueden responder. Existen muchos aspectos que surgen respecto a esta pregunta, por lo que aquí hay mayor clarificación. Es importante comprender que no existen planos o dimensiones a los que puedan viajar que existan fuera de sí mismos. Todas las dimensiones y los planos de conciencia existen igualmente aquí y ahora y requieren de que el individuo se abra lo suficiente para que pueda percibirlos y pueda participar dentro de sus reinos. Experimentar otro plano o dimensión puede sentirse algunas veces como si hubieran partido completamente de este plano tridimensional y hubieran llegado a un lugar totalmente diferente. Como ustedes saben
por el curso de La Flor de la Vida, la respiración decimoséptima establece
su frecuencia a 9/10 de la velocidad de la luz. Los átomos de esta
realidad tridimensional resuenan o giran a 9/10 de la velocidad de
la luz. Eso significa que cuando nosotros ponemos nuestra intención
por medio de la meditación, en estar a 9/10 de la velocidad de la
luz, nosotros estamos en efecto elevándonos desde una frecuencia inferior
a la que nos hemos acostumbrado. Cuando nosotros elevamos nuestra
frecuencia personal, ésta tiene el efecto de exponernos a un mayor
espectro electromagnético de frecuencias y posibilidades dimensionales.
Meditar y abrir el corazón expone más de nuestras propias habilidades
sensibles dormidas. Estas habilidades sensibles dormidas, son descubiertas
y activadas cuando elevamos nuestras frecuencias. Estas nos permiten
sentir, explorar e interactuar en múltiples planos del potencial humano,
mientras caminamos la realidad tridimensional. La respiración decimoséptima
es una plataforma o una etapa que permite al individuo exponerse,
acceder e interactuar con más (pero no todo) del espectro electromagnético.
Esto nos da acceso a un estado sumamente sensible y vulnerable al
que nos cuesta trabajo acostumbrarnos. Al desarrollar el Mer-Ka-Ba
de la forma como debe realizarse, el participante utiliza la plataforma
de la respiración 17 para abrirse al estado más sensible y vulnerable
posible. Irónicamente, este estado de apertura y vulnerabilidad es
nuestro estado más poderoso, a pesar de lo que se sienta inicialmente.
La respiración 17 es una plataforma estabilizadora para alistarnos
a ir más profundo dentro del corazón y hacia delante a la respiración
18 y más allá .
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