Las Enseñanzas de La Flor de la Vida
Una Reflexión

Por Yvette Báez
Directora de la División para América Latina
Flower of Life Research



Abril de 2003


Debido a la energía transformadora que ha fluido en torno y dentro de la organización de La Flor de la Vida en los últimos meses, sentí el deseo de compartir con ustedes algunas reflexiones acerca de las enseñazas de La Flor de la Vida y la Meditación Mer-Ka-Ba. Mi única intención es atraer, directamente a nuestros corazones, un sentimiento de unidad y de claridad ante esta realidad acelerada y cambiante que todos, en lo individual, como humanidad y como planeta, estamos experimentando.

El Taller La Flor de la Vida, tal como fue creado por Drunvalo Melchizedek, es uno más de los diversos caminos espirituales con los que afortunadamente contamos hoy en día en esta Tierra, nuestro hogar. Y cada corazón, cada ser, va siguiendo uno o varios de estos caminos espirituales en lo individual. Nuestras almas están aquí para aprender, para experimentar, para evolucionar y crecer cada día. Y en ese andar, en esa búsqueda, somos totalmente libres para elegir las escuelas, maestros y/o enseñanzas a conocer. Algunas se volverán parte esencial de nuestras vidas. Otras las utilizaremos de vez en cuando o como "marco de referencia" únicamente. Y muchas otras simplemente pasarán a nuestro "archivo". Pero todas, absolutamente todas las experiencias, dejarán huella en nuestro ser.

En ese sentido y dejando por un momento de lado nuestra percepción polar, ninguna de estas experiencias está "más arriba o más abajo" que otras. Esa es una ilusión, porque finalmente aprendemos de todos y cada uno de los eventos que ocurren en nuestras vidas. Lo que nos gusta y lo que no disgusta, lo que amamos y lo que rechazamos también, nos enriquece porque nos aporta algo para crecer y evolucionar.

Pero estamos en una realidad de tercera dimensión, polar, dual, y eso representa un gran reto para nuestras mentes y nuestros corazones. Definitivamente, aprender a utilizar nuestro discernimiento no es nada fácil. Relajar nuestra mente y abrazar a todos y a todo dentro de nuestro ser, pareciera una misión casi imposible. Y confiar plenamente en el llamado de nuestro corazón, ¡quizás sea la tarea más difícil de todas!

Desde hace algunos años ya, estamos experimentando una verdadera "explosión" de enseñanzas espirituales. El conocimiento ancestral se está "destapando" literalmente y cada vez es más accesible para todos. Y la percepción sobre cómo debe compartirse este conocimiento, estas enseñanzas, es tan diversa como diversos somos los seres que habitamos este planeta. La polémica es grande, ¡pero en realidad no deberíamos preocuparnos tanto!

Es curioso ver cómo en la superficie nos debatimos por sostener aquello que creemos "correcto" o "verdadero", cuando en realidad el Todo nos abraza por igual. Todo lo que sucede, todo lo que creamos, toda la información que nos llega, tiene un propósito bien específico. Y si estamos de acuerdo en que todo se mueve en torno a un Plan Divino (o como guste llamarle cada quién), entonces nada es "más importante", "mejor" o "verdad absoluta". Una enseñanza permanecerá emitiendo su energía, su mensaje, mientras exista tan solo un ser que vibre con ella. Y esto abarcaría desde la enseñanza más luminosa hasta la más oscura, para ponerlo en términos de nuestra realidad dual.

La clave entonces no estaría en la enseñanza en sí, sino en aplicar responsable y conscientemente nuestro discernimiento y en permitir que nuestro corazón sea el que realmente nos guíe en nuestra búsqueda. Si pudiéramos ejercer plenamente estas capacidades innatas a cada instante, podríamos caminar nuestro sendero sin juicio y permitiendo que cada persona haga lo mismo. Si pudiéramos confiar plenamente en que todo existe por un motivo y que cada persona experimentará lo que es necesario para su proceso de crecimiento y evolución, seguramente viviríamos días más tranquilos y armoniosos. Si permaneciéramos más tiempo mirando hacia dentro, nuestra visión del exterior sería mucho más luminosa y clara.

Y comenzando a puntualizar, regresemos a La Flor de la Vida. Una vez más, La Flor de la Vida es uno más dentro de los cientos de caminos por los que podemos transitar para reactivar nuestro Cuerpo de Luz, para crecer y para evolucionar. En ese sentido, la enseñanza del Mer-Ka-Ba iniciada por Drunvalo y que hoy se transmite a través de los Facilitadores Certificados de la organización, es una más dentro de todas las que existen para acceder a este conocimiento ancestral. Cada vez es más claro que la reactivación de nuestro Cuerpo de Luz puede lograrse en diversas formas. Y sin lugar a dudas, eso ha creado una gran polémica. ¿Existe una enseñaza "mejor" que otra? ¿Cuál de ellas seguir? ¿Estará este maestro o instructor realmente capacitado para enseñar? ¿De dónde sacó lo que ofrece? ¡¿Qué hacer?!

Quizás lo más sencillo sería hacer exactamente lo que hacemos en otras áreas de nuestras vidas: informarnos lo mejor posible y tomar una decisión acorde con lo que sintamos que es mejor para nosotros y nuestro desarrollo. El discernimiento y el "corazón" que aplicamos para elegir un colegio, un trabajo, un club deportivo e incluso hasta para contratar un servicio público o privado, ¡debería ser exactamente el mismo en nuestra búsqueda espiritual! Tenemos que perder el miedo y vencer las resistencias que separan nuestra vida material, "mundana", de nuestra vida espiritual. La clave está en buscar la integración armónica de todos nuestros aspectos y procesar y dejar ir (no negar o ignorar) lo que ya no es útil para nuestro crecimiento y evolución.

La mejor sugerencia que puedo hacerte es: busca, pregunta, infórmate y que no te abrume la gran cantidad de información, maestros y escuelas que vas a encontrar. Aplica tu discernimiento, abre tu corazón y permítete escuchar tu voz interna para elegir el camino a seguir. Las "varitas mágicas" no existen, en el sentido de que toda práctica espiritual entregada en forma íntegra y responsable, requerirá de tu total entrega y compromiso para alcanzar tu propia transformación y evolución. Será un proceso que nadie podrá hacer por ti. Siempre habrá un corazón que te abrace y una mano que te guíe, pero la tarea principal será tuya.

En La Flor de la Vida trabajamos cada día para abrazar al todo y a todos. Y nos llena de satisfacción que en nuestro planeta existan cada vez más opciones para crecer y evolucionar. Sin embargo, nuestro enfoque permanece en la organización y en lo que podemos ofrecer. En el granito de arena que podamos aportar para que este sea un hogar más brillante y armonioso para todos.

En ese sentido nos preocupamos porque las enseñanzas de Drunvalo sean impartidas por personas responsables, entrenadas, con un corazón amplio y una mente íntegra que, justamente, pueda abrazar a todos por igual. Esa es la esencia humana de los talleres de La Flor de la Vida y es lo que te ofrecemos a ti y a todas las personas que deseen tener acceso este conocimiento ancestral y enriquecerse con esta experiencia de vida como seres humanos en este plano de tercera dimensión.

La Flor de la Vida no ofrece "varitas mágicas" para salir "volando" a la siguiente dimensión. Trascender y evolucionar es un proceso sagrado y personal. Pero para trascender y evolucionar es esencial comprender nuestra naturaleza humana y el papel que cada uno de nosotros juega en esta Tierra, en este momento tan importante de cambios que nos ha tocado vivir. Sin esta comprensión y aceptación de nuestro ser material y humano, será muy difícil recordar e integrar nuestra esencia y herencia espiritual y de las estrellas. En otras palabras, para trascender necesitamos integrar todos y cada uno de los aspectos de nuestro ser, incluyendo y quizás principalmente, esta faceta humana que elegimos como herramienta para crecer y evolucionar en este momento en específico.

Todos los corazones anhelan regresar a Casa, al Corazón de Dios, pero esa reconexión, en estos momentos y como seres humanos que somos, sólo podemos reiniciarla y llevarla hacia delante desde aquí, desde esta Madre Tierra que nos ama incondicionalmente y que es nuestro Hogar en este Universo local. Ella nos necesita y nosotros a ella. Y lo que hagamos por nosotros mismos, lo estaremos haciendo por los demás y por ella también.

El mañana, el futuro, está conformado por lo que hagamos hoy y a cada instante. El poder de transformación y de trascendencia habita dentro de cada uno de nosotros. Por eso es fundamental regresar a nosotros mismos y vivir desde nuestro corazón. Y el camino o los caminos para lograrlo, son los que tú debes elegir. En La Flor de la Vida te ofrecemos herramientas que te pueden apoyar y guiar en ese proceso de transformación personal, pero como se mencionó antes, sólo tú podrás decidir qué tan lejos llegar.

Reactivar y recordar nuestro Cuerpo de Luz, es una tarea, un viaje del espíritu que requiere una alta dosis de compromiso y entrega. Si nuestro Cuerpo de Luz o Mer-Ka-Ba estuvo inactivo durante milenios, no podemos esperar que se reactive en toda su belleza y esplendor al primer intento. Por la misma razón, nuestro Mer-Ka-Ba no tiene el propósito de llevarnos al siguiente nivel o de eliminar todos nuestros problemas, en un santiamén. Es un proceso. Simplemente, aprender y practicar correctamente las 17 respiraciones de la Meditación Mer-Ka-Ba (el "abc" universal para reactivar nuestro Cuerpo de Luz), ¡es toda una aventura! Dicho en forma muy coloquial, "para brincar primero hay que aprender a caminar".

Y por eso la mayoría de nosotros tendrá que trabajar mucho y a fondo, para dejar caer las capas de bloqueos de todo tipo que nos impiden fluir en armonía. Esa es la única forma en la que podemos refinar nuestro Cuerpo de Luz efectivamente. ¡Para eso venimos aquí! Esta es una escuela y, principalmente, una escuela para trabajar las emociones y todos los patrones de pensamiento y de creencia que conforman nuestro tejido humano y material, en un mundo polar.

Y este tejido de emociones, pensamientos y creencias, puede ser sumamente denso y por eso insistimos en que no existen "varitas mágicas" para resolver lo que tengamos que resolver y trabajar en nuestras vidas. Pero por fortuna, las herramientas y medios para apoyar nuestro proceso, están aquí y cada vez son más claras y accesibles para todos. ¿Qué es lo que tú deseas para ti?

Si La Flor de la Vida resuena en tu corazón, ¡será una alegría asistirte! Y para cerrar, me gustaría citar una frase que Drunvalo dijo alguna vez y que siempre intento tener presente, sobre todo en momentos de grandes retos que requieren mi total entrega y atención: "Como es arriba es abajo y como es adentro es afuera." Nuestra realidad es un espejo de nosotros mismos.

Que el Amor y la Luz te acompañen siempre,

Yvette


©2003 por Flower of Life Research, LLC - Yvette Báez es la directora de la División de La Flor de la Vida para América Latina y está a cargo de coordinar y supervisar todos los programas de la organización en los diferentes países y comunidades de habla hispana alrededor del mundo. Yvette vive en la Ciudad de México con su esposo Abel Méndez y junto con Ronald Holt y Lyssa Royal-Holt, integra el equipo directivo de Flower of Life Research. El compromiso de Flower of Life Research y su División para América Latina, es la creación de una organización de La Flor la Vida que perdure en integridad y que presente enseñanzas para enriquecer la experiencia humana, como una contribución al despertar de nuestra memoria y conexión con la Fuente Divina del Todo.

Flower of Life Research y su División para América Latina, son las únicas y exclusivas representaciones oficiales de Drunvalo Melchizedek y sus enseñanzas de La Flor de la Vida y la Meditación Mer-Ka-Ba, en todo el mundo. En este sitio web podrás encontrar las listas oficiales tanto de los Facilitadores Certificados como de los Talleres Básicos de La Flor de la Vida, autorizados y respaldados por la organización.






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