Símbolos de La Flor de la Vida
Encontrados en Japón




Dos Artículos por:
Lyssa Royal Holt
Kara Yamaguchi



Artículo 1

El Símbolo de La Flor de la Vida en Japón
por Lyssa Royal Holt


En Julio de 1998, completé mi octavo año como conductora de seminarios y de consultas privadas en Japón. Cada año mis amigos japoneses me llevaban a lugares sagrados de poder, que se sentían guiados a visitar. He viajado desde la punta sur del Japón (el área de Hiroshima) hasta la punta norte de Aomori y mucho entre estas dos.

Ese año, mi intérprete, la señorita Kazumi Hoshina, nos llevó a doce amigos a Kamakura, un lugar turístico muy conocido por su enorme estatua de Buda y sus múltiples templos y santuarios. En lugar de visitar esas áreas turísticas, fuimos a unos templos budistas menos conocidos, que Kazumi sentía que eran sitios ceremoniales antiguos con mucho significado. Ella tiene un Ser Superior extraordinario, que continuamente le dice que visite ubicaciones exactas, que despúes prueban ser intensos puntos de poder que afectan profundamente a aquellos que los visitamos.

Nuestra primera parada fue Goryo-Jinja, un templo budista lejos de la muchedumbre de turistas, en Kamakura. Al subir los escarpados escalones hacia el templo en lo alto de la colina, me preguntaba qué aventuras interesantes y qué descubrimientos tendríamos ese día. Al ir caminando alrededor de los terrenos del templo, al principio me pareció muy típico en relación a los miles de templos en Japón, una arquitectura impecable que evoca un profundo sentido de la espiritualidad y la reverencia. El sacerdote budista estaba realizando una ceremonia para un recién nacido y su familia. Aparte de ellos, nosotros éramos los únicos presentes.

Kazumi nos pidió que camináramos alrededor, que sintiéramos la energía y que usáramos nuestras percepciones intuitivas para acceder a cualquier información esotérica sobre este sitio. Mis guías me dirigieron hacia cierto punto cerca de unas estatuas de leones. Estando ahí parada, mis guías me dijeron que ese era un antiguo sitio ceremonial de ascensión, mucho antes de que se construyera el templo budista. Me tomó un momento darme cuenta de lo que estaba observando, mientras mis guías me estaban diciendo esto. Ahí, bajo la pata de la figura del león mitológico, ¡estaba la esfera de la Flor de la Vida! (La fotografía que acompaña este artículo fue tomada en julio de 1998, en Goryo-Jinja. Aunque la vésica piscis y los pétalos de la flor son obvios en vivo, es difícil verlos claramente en la fotografía.)

Para aquellos de ustedes que no están familiarizados con La Flor de la Vida, esta es una plantilla geométrica sagrada, que contiene el plano de todas las demás formas geométricas y por lo tanto, de la conciencia misma. En tiempos antiguos (más específicamente en las escuelas de misterio egipcias), los iniciados aprendían geometría sagrada como un sendero hacia el despertar espiritual y el símbolo de La Flor de la Vida era conocido entre los más sagrados debido a lo que representa: La unidad de toda la conciencia y toda la vida dentro del universo.

A mi esposo Ron Holt (presidente de Flower of Life Research LLC) y a mi, nos gusta viajar por el mundo buscando el símbolo de La Flor de la Vida en los templos. Fuera de Egipto, no hemos encontrado templos con este símbolo sagrado. Sin embargo, allí estaba frente a mis ojos... en una ubicación que mis guías me habían dicho, momentos antes, había sido un antiguo sitio ceremonial de ascensión.

Con emoción le relaté esto a Kazumi y ella lo tradujo al japonés para el grupo. Cuando lo hizo, algo asombroso sucedió. Yo dije las palabras, "Este era un antiguo sitio ceremonial de ascensión y el símbolo de La Flor de la Vida se encuentra frecuentemente en estos sitios". Tan pronto como completé la frase, el sacerdote del templo comenzó repentinamente a tocar el tambor ceremonial en un gesto perfectamente oportuno, que nos puso a todos las carne de gallina. Una vez que comprendimos la importancia de esa declaración, el sacerdote dejó de tocar el tambor. Esta fue una de esas experiencias sincrónicas que son difíciles de explicar, pero poderosas cuando se experimentan.

Más tarde ese día hicimos una visita a Hokoku-ji, comúnmente referido como Take-dera ("Templo de Bambú"). Este templo yace en los territorios de un bosque de bambú, impresionantemente prístino. Los árboles de bambú tienen un ancho aproximado de 6 a 8 pulgadas cada uno y miden 50 pies de alto como mínimo. Este lugar era un antiguo templo budista zen, del siglo XIV. Conforme caminas dentro del bosque de bambú, una casa de té se levanta entre los árboles y sirve el tradicional té verde. Los visitantes se sientan mirando fijamente a los árboles, en reposado silencio. La belleza de este lugar es casi imposible de describir.

Mientras Kazumi y yo nos sentamos a beber nuestro té verde, escuché una voz masculina muy fuerte a mi derecha (en perfecto inglés americano) que dijo, "La Flor de la Vida". Rápidamente volteé hacia la derecha, pero allí solo había tres turistas japoneses sentados. Todos estaban hablando japonés calladamente o estaban sentados en silenciosa contemplación. Pensando que lo debí haber imaginado, le resté importancia. Sin embargo, pocos minutos después mi curiosidad se aprovechó de mi. Le dije a Kazumi lo que había sucedido. Ella parecía incrédula. Me dijo que ella escuchó lo mismo, solo que ella oyó una voz femenina en lugar de la masculina que yo había oído. Debido a que esto era "imposible", nos dimos cuenta de que tal vez la experiencia en Goryo-Jinja había tenido un significado más profundo del que habíamos pensado.

Tal vez , conforme comencemos a recordar más y más de nuestra herencia espiritual en la Tierra y comencemos a abrazar nuestras conexiones con toda la vida, la información de La Flor de la Vida como se les enseñó a los antiguos, empezará a resurgir en los sitios sagrados alrededor de todo el mundo. Esta experiencia sigue siendo un misterio, pero parece ser una pieza de un rompecabezas aún más grande. Incluso es muy posible que los iniciados de La Flor de la Vida hoy en día, aún no se hayan dado cuenta del significado de la información que han aprendido. Sólo el tiempo lo dirá.


Artículo 2

La Flor de la Vida y los Misterios de Japón Antiguo
por Kara Yamaguchi


La primera vez que me volví consciente del símbolo de La Flor de la Vida, fue a principios de 2001 a través del trabajo de Drunvalo Melchizedek e inmediatamente me sentí magnetizada por su misterioso mensaje. Y como con todos los "accidentes" en nuestro camino espiritual, la sincronicidad que siguió a primer encuentro con el símbolo, ¡me confirmó la necesidad de perseguir mi interés con firme intención! Me encantó descubrir el artículo de Lyssa Royal sobre el símbolo de La Flor de la Vida en Japón, en donde resido actualmente. Y casi me volví impetuosa para explorar si existían otros sitios sagrados en Japón que también revelaran la conexión con el símbolo.

Una mañana, tras una animada discusión por teléfono sobre La Flor de la Vida, decidí tomarme un descanso de Tokyo y me dirigí a un lugar llamado Nikko, uno de mis sitios favoritos para re-energizarme y que está conectado con la energía del Japón antiguo. Las montañas de Nikko y sus bosques ancestrales, han sido venerados desde 782 y hoy en día se erigen como un importante recordatorio del dinámico pasado de Japón y sus tradiciones espirituales.

A lo largo de los años he visitado Nikko en numerosas oportunidades, así que podrán imaginar mi sorpresa esa mañana, al encontrar el símbolo de La Flor de la Vida casi saltando hacia mi desde el toldo de uno de los santuarios más famosos de Nikko, Toshogu. ¡No estoy muy segura de cómo no pude verlo sino hasta ese entonces! Como pueden ver en las fotos, el símbolo no está representando como un diseño en sí mismo, sino que ha sido utilizado como fondo para resaltar otros símbolos. Lo que más me sorprendió, fue que mientras más miraba en los terrenos del santuario, más encontraba el símbolo ya fuera en su forma original o en una versión más estilizada. Fue muy excitante encontrar más evidencia de La Flor de la Vida en Japón y me preguntaba quién y por qué habrían utilizado el símbolo. Desafortunadamente, mis indagaciones con un sacerdote del santuario no arrojaron mayores pistas o revelaciones.

Los terrenos de Toshogu en el Santuario de Nikko.
El símbolo de LFLV fue encontrado aquí
(cerca del círculo rojo) y en otras locaciones.

Después de este descubrimiento inicial, comencé a buscar La Flor de la Vida en TODAS PARTES mientras visitaba áreas sagradas en Japón y aunque encontré otras versiones estilizadas, hasta el momento las de Nikko permanecen insuperables por su autenticidad. Tampoco soy capaz, en esta etapa, de identificar cualquier conexión particular del símbolo con el budismo o sintoísmo, las dos religiones más prominentes en Japón. La única conexión que he sentido intuitivamente, es que el antiguo Egipto y el antiguo mundo en Japón, comparten cierto tipo de conexión directa. El uso de oro y colores vibrantes en el arte japonés, combinados con los estilos arquitectónicos y su exquisito sentido de la belleza, me han traído pensamientos de una posible conexión con Egipto en muchas ocasiones. Tal vez alguien pueda confirmarme esto.

Algunos de los patrones estilizados de LFLV en oro, utilizados como fondo.
Del Santuario Toshogu, en Nikko.


Para cualquiera en su camino espiritual, Japón ofrece muchas oportunidades para conectarse con el mundo invisible y para permitirnos sentir nuestro pasado ancestral. En lo personal, apenas he comenzado a ver con qué riqueza permanece aún el misterio de Japón en los sitios que perduran desde tiempos antiguos, susurrando la promesa de que Japón volverá a despertar espiritualmente, conforme avanza en medio de su crisis moderna. En la actualidad el espíritu de Japón se siente inquieto y frágil, pues está luchando por reencontrar la identidad y el equilibrio perdidos tras los años de expansión económica.

El diseño de LFLV (aunque es díficil de ver), se encuentra como fondo en el metal de esta literna. La "esfera de LFLV" que es más común, se ve bajo la garra de este león. La foto de la linterna fue tomada en Kyoto, en el monte Kurama, un centro de poder muy conocido en Japón que está conectado con Sanat Kumara. Este centro de poder es ampliamente reconocido, como el lugar en el que (el sistema) Reiki fue canalizado. La foto a la derecha, fue tomada en Enoshima, Kamakura.

Sin embargo, en los tranquilos y sagrados bosques de las montañas de Japón todavía puedes SENTIR una energía siempre presente, tan antigua como los árboles gigantes que se alzan majestuosos y silenciosos, ¡aguardando con esperanza la era en que el espíritu de Japón remonte el vuelo nuevamente!

Artículo y fotos por Kara Yamaguchi, Tokyo, Japón.


Si tu viajas alrededor del mundo y encuentras un símbolo
de La Flor de la Vida, envía por favor una fotografía junto con una narración escrita de tu experiencia a :



Flower of Life Research
13416 N. 32nd Street, Suite 111
Phoenix, Arizona 85032
(Escritos en Inglés exclusivamente)

División de La Flor de la Vida
Para América Latina
Apartado Postal 22-297
México, D.F. 14091

(Escritos en Español o Inglés)

Si es apropiado, será publicado en este sitio.

O envía un e-mail con tu experiencia a:
ohzimbie@prodigy.net.mx o
laflormkb@yahoo.com

Lyssa Royal Holt
Julio 1998

Este artículo fue tomado del original publicado en el sitio web de Lyssa en http://www.royalpriest.com

 

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