Nací en la
Ciudad de México. A los seis años aprendí a nadar
y lo disfruté tanto, que me convertí en instructor de
natación. Al terminar mi carrera profesional conocí el
Instituto Cultutal Mexicano Japonés, en donde decidí estudiar
la cultura, lengua y artes orientales. Actualmente soy traductor en
ese idioma. También trabajo con grupos de encuentro juveniles,
lo que resulta muy enriquecedor en este tiempo de cambios tan drásticos
y rápidos.
Me gusta la lectura, la música y viajar... Me gusta lo nuevo
y los artículos viejos... Y de entre todas las cosas que he realizado
en mi vida, como a los 13 años empecé a tomar clases de
metafísica, luego de Budismo y de ahí nació el
deseo de conocer más sobre lo místico.
La razón por la que decidí ser Facilitador de La Flor
de la Vida, fue porque al tomar el curso se sintetizaron todos los concimientos
que había estudiado durante años y porque dió sentido
y dirección a todas las prácticas vividas en diferentes
linajes tales como Budismo, Cristianismo, Zen, Kábala, Shintoismo,
Sufìsmo e Islamismo. Con ello entendí que eso era lo que
había estado esperando y buscando: el permanecer en cursos avanzados
despertó la sensibilidad para retornar la armonía conmigo
mismo y con todo mi entorno; aceleró sueños e ilusiones
que de tiempo atrás quería que pasaran en mi vida.
Uno de mis objetivos
principales ha sido poder compartir todo esto con mi núcleo familiar.
Deseo, con todo mi sentimiento, que ellos puedan percibir y vivir este
aspecto que nos proporciona el Universo, los secretos que tanto se han
guardado de tiempo en tiempo y que con esta práctica de meditación
poco a poco se van desvelando. Estoy convencido que este conocimiento
sació mi ansia de búsqueda y que me proporcionó
una visión más amplia de la vida, del cosmos, de la galaxia.
Aquí solo
quiero invitarte a vivir una experiencia, que con el compromiso voluntario
de una práctica constante, podrás vivir más plenamente
en tu mundo físico, emocional y mental. Podrás experimentar,
en conciencia, parte de tu Existencia Espiritual y muy probablemente,
la razón de tu existir en esta vida... ¡YA QUE ESTO HA
SUCEDIDO EN MI!
Gracias por tu tiempo en este espacio,
Ariel